Las actas de emplazamiento elaboradas en formatos preestablecidos ("machotes") o por computadora e impresora portátiles no son ilegales por ese solo hecho, pues para que lo sean, debe desvirtuarse la fe del diligenciario.
El presente caso analiza la legalidad de las actas de emplazamiento elaboradas en formatos preestablecidos o mediante el uso de tecnología, determinando que su uso por sí solo no las hace ilegales. La legalidad de dichas actas depende de que la fe pública del diligenciario no sea desvirtuada y que se cumplan los requisitos legales aplicables. Se enfatiza que el recurso de revisión no es un medio autónomo de control constitucional para analizar la actuación de los jueces de amparo, sino un procedimiento de segunda instancia. Se confirma la sentencia recurrida y se niega el amparo solicitado.
Vista sintética de los datos extraídos. El texto íntegro está en la pestaña de la fuente oficial.