Las declaraciones ministeriales rendidas ante autoridad local, al ser remitidas en copia certificada a la autoridad federal, conservan su valor probatorio si la indagatoria de origen fue convalidada por el fiscal federal, sin que ello contravenga la tesis 2a.VIII/2003, pues no se trata de diligencias que deban repetirse.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación analizó la validez de las declaraciones ministeriales rendidas ante una autoridad local y posteriormente incorporadas en copia certificada a un proceso federal. El quejoso argumentó que dichas declaraciones carecían de valor probatorio. Sin embargo, el Tribunal determinó que si la indagatoria de origen fue convalidada por el fiscal federal, las declaraciones conservan su valor probatorio, ya que no se actualiza la hipótesis de diligencias que deban repetirse, sino que se trata de una misma indagatoria cuya competencia fue declinada y aceptada.
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