La prisión preventiva justificada puede imponerse cuando la libertad del imputado representa un riesgo para la víctima, aun cuando inicialmente se haya decretado la prisión preventiva oficiosa.
El presente caso aborda la imposición de prisión preventiva justificada en un proceso penal por feminicidio en grado de tentativa. Inicialmente se decretó prisión preventiva oficiosa, pero posteriormente el juez de control la dejó sin efectos para imponer prisión preventiva justificada. El juez consideró que la libertad del imputado representaba un riesgo para la víctima, basándose en que el imputado conocía el domicilio de la víctima y había emitido amenazas a través de mensajes de texto. La Suprema Corte analiza la procedencia de esta medida cautelar.
Vista sintética de los datos extraídos. El texto íntegro está en la pestaña de la fuente oficial.