La deducción inmediata de inversiones, como estímulo fiscal temporal, es una medida que puede ser establecida por el legislador para incentivar la inversión en sectores estratégicos y de infraestructura, siempre que se respeten los principios de equidad y proporcionalidad tributaria.
El presente caso analiza la procedencia de la deducción inmediata de inversiones como estímulo fiscal temporal, aplicable a empresas con ingresos anuales inferiores a ciertos límites y a aquellas que invierten en infraestructura de transporte, hidrocarburos y energía. Se discute la temporalidad de la medida y su aplicación en pagos provisionales y anuales. La Corte considera que este tipo de estímulos son facultad del legislador para impulsar la inversión, siempre que se ajusten a los principios constitucionales.
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