La determinación de créditos fiscales es correcta cuando se basa en los registros contables proporcionados por el contribuyente, sin necesidad de que la autoridad fiscal detalle el origen de los ingresos si estos se consideran correctos y provienen de la contabilidad revisada.
La autoridad fiscal revisó la contabilidad de un contribuyente y determinó créditos fiscales basándose en los registros contables, papeles de trabajo y declaraciones proporcionadas por el propio contribuyente. La Sala Fiscal consideró que esta determinación era presuntiva y que la autoridad debía detallar el origen de los ingresos. Sin embargo, el Tribunal Colegiado revocó esta decisión, sosteniendo que cuando la autoridad fiscal basa su determinación en la contabilidad del contribuyente y esta no presenta irregularidades evidentes, no es necesario que detalle cada operación, ya que se presume la veracidad de los registros contables aportados por el propio contribuyente.
Vista sintética de los datos extraídos. El texto íntegro está en la pestaña de la fuente oficial.