La imposición de multas fiscales en cuantía superior al mínimo requiere que las autoridades fiscales expongan razonamientos y circunstancias de hecho y de derecho que justifiquen la agravación de la sanción, aplicados al caso concreto, pues las afirmaciones abstractas e imprecisas violan la garantía de motivación y dejan en estado de indefensión al contribuyente.
El Tribunal Colegiado determinó que para imponer multas fiscales superiores al mínimo, las autoridades deben motivar su decisión con razonamientos específicos y circunstancias concretas del caso, no con afirmaciones abstractas. La falta de esta justificación viola las garantías de motivación y defensa del contribuyente, dejándolo en estado de indefensión. Se consideró insuficiente justificar el agravamiento de la multa basándose en el volumen de negocios, el perjuicio al fisco, la evasión de prácticas fiscales o la obtención de ventajas indebidas, sin analizar las circunstancias individuales del infractor.
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