La conciliación prejudicial es una etapa obligatoria que debe agotarse respecto de todos los demandados para poder instar válidamente el juicio laboral.
Se establece que la etapa prejudicial conciliatoria es una responsabilidad del actor en un juicio laboral, la cual debe ser agotada en su totalidad y respecto de todos los codemandados para que el juicio pueda ser considerado como efectivamente instado. La falta de cumplimiento de este requisito impide la procedencia del juicio.
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