La firma autógrafa es un requisito esencial de los actos administrativos, cuya ausencia genera su ilegalidad y, por ende, su nulidad, al no poderse acreditar la voluntad de la autoridad emisora.
El Tribunal Federal de Justicia Administrativa declaró la nulidad de las resoluciones determinantes de créditos fiscales debido a la falta de firma autógrafa del funcionario competente. Se determinó que la firma autógrafa es un requisito indispensable para la validez de los actos administrativos, ya que acredita la voluntad de la autoridad. Al no poder la autoridad demandada demostrar que los actos contaban con dicha firma, se consideraron ilegales y se ordenó su nulidad, así como el levantamiento del embargo trabado.
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