La declaración de la víctima, aun cuando sea la única prueba directa, adquiere valor preponderante y puede ser corroborada por pruebas científicas y circunstanciales para acreditar la responsabilidad penal, especialmente cuando se considera la perspectiva de género y la protección a sectores vulnerables.
El caso aborda la valoración de la prueba testimonial de una víctima menor de edad y con discapacidad, cuya declaración fue considerada suficiente para acreditar la responsabilidad penal del acusado, a pesar de que la víctima falleció antes del juicio. La Suprema Corte analiza si la entrevista de la víctima, incorporada por lectura, junto con pruebas científicas y circunstanciales, es apta para desvirtuar la presunción de inocencia, especialmente considerando la perspectiva de género y la condición vulnerable de la víctima.
Vista sintética de los datos extraídos. El texto íntegro está en la pestaña de la fuente oficial.